Tres mujeres, tres países, una lucha.

La performance “El violador eres tú” de Chile, las marchas de protesta de las campesinas de Brasil y los hashtags “Niunamenos” de Argentina – tres ejemplos impresionantes de las luchas feministas y los movimientos de mujeres de América Latina. Tan diferentes como son los tres países -Argentina, Brasil y Chile-, tan distintas son sus historias. Sin embargo, lo que une a las tres activistas feministas que hablan de los movimientos de protesta y lucha de sus respectivos países el 19 de noviembre, es la creencia común en la solidaridad y la necesidad de resistencia.

Son las 19 horas y el número de participantes sigue aumentando durante las palabras de bienvenida de parte de Katharina Treubrodt del LAF y de Valeska Hesse, directora del departamento de América Latina y el Caribe de la Fundación Friedrich Ebert. Más de 90 oyentes participaron en la inauguración de la nueva serie de eventos “Movimientos de mujeres y luchas feministas en América Latina” del LAF, en cooperación con la FES, que es llevada a cabo exclusivamente por voces femeninas.

Al principio, las tres invitadas presentaron la relevancia social de los movimientos feministas para sus países.

Javiera Vallejo Dowling es fácilmente reconocida como una activista con su mirada decidida bajo el pañuelo verde. No sólo es una de las coordinadoras del “8 de Marzo”, sino también una periodista chilena. Las protestas en Chile y la particular fuerza que han desarrollado los movimientos feministas han estado en los medios constantemente desde octubre del año pasado. Javiera habla de una lucha de gran importancia histórica que ha hecho del feminismo un verdadero actor social y político y ha ganado relevancia en todos los ámbitos de la vida.

Vanina Escales, igualmente periodista, también lleva un pañuelo verde, símbolo de la campaña argentina por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, y subraya la relevancia de las redes de solidaridad entre los diferentes movimientos. Desde 2015, el feminismo en Argentina ha recibido un nuevo impulso bajo el movimiento “Ni una menos”, una protesta enfrentando la violencia contra las mujeres. En tanto al derecho al aborto, esta misma semana ocurrió un hecho favorable al cambio de la situación legal, que hasta ahora sólo permite el aborto en dos situaciones excepcionales (si la vida de la madre está en riesgo o el embarazo es el resultado de una violación): el presidente del país envió al parlamento un proyecto de ley que garantiza el derecho al aborto, que todavía necesita ser votado por el parlamento mismo.

Para Vanina, el feminismo abre una nueva perspectiva que cuestiona las “circunstancias naturales”, como el sistema binario de género, y proporciona el espacio para una sociedad más social, solidaria y sostenible.

Nalu Faria, psicóloga y miembro del comité internacional de la “Marcha Mundial de las Mujeres”, irradia energía y serenidad. Nos recuerda que ya existían fuertes movimientos de mujeres en los años 80 en el Brasil, que solo se expandieron después de la marcha de protesta de las campesinas el 8 de marzo del 2000. La diversidad de los movimientos brasileños es remarcable, las luchas que se llevan a cabo parecen ser, sin embargo, más frágiles y menos cerradas que en Argentina. Nalu formula el deseo hacia una fuerte transnacionalización del feminismo, que combata el racismo y el neocolonialismo, así como el machismo.

Las tres mujeres dan gran importancia al “Artivismo”, la combinación de arte y activismo, como por ejemplo en Buenos Aires en la operación araña que se realizó como actuación de protesta por la legalización del aborto. Provoca y crea la atención del público. Otro ejemplo es la “batucada” (el tambor), que es una marca de las manifestaciones de la Marcha Mundial de las Mujeres en Brasil. Sin embargo, otra característica que distingue no sólo a las luchas feministas es la considerable participación de las jóvenes que no sólo critican las circunstancias actuales, sino que se preguntan sobre el futuro.

La gran relevancia de los medios de comunicación social también es asumida por las tres activistas. Especialmente Javiera confirma que en Chile gran parte del trabajo de movilización se hace a través de Facebook y que en un aparato mediático de tipo monopólico la posibilidad de obtener información diferente a través de los medios sociales es muy importante. Nalu también dice que muchas mujeres jóvenes de pequeñas ciudades brasileñas entran en contacto con el feminismo principalmente a través de Facebook. Pero básicamente nada funciona sin una base sólida.

Y esta base, esta solidaridad y apreciación se ve entre las tres activistas. Por supuesto que todas tienen trasfondos completamente diferentes, pero la lucha común por un futuro basado en la solidaridad y el feminismo las une.

Todavía hay muchas preguntas en la audiencia, pero no todas pueden ser respondidas en 90 minutos. Afortunadamente, este evento fue sólo el comienzo de una serie de emocionantes debates e intercambios con mujeres de diferentes países de América Latina, en los que se abordarán diferentes e importantes cuestiones.

Agradecemos especialmente a nuestro socio de cooperación, la Fundación Friedrich Ebert, y por supuesto a las tres maravillosos oradoras: Vanina Escales, Nalu Faria y Javiera Vallejo Dowling.

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